martes, 24 de julio de 2007

Negroponte, Intel y las notebooks baratas para chicos


BARROS: Sigan participando
El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Es lo que parece ocurrir con los proyectos que compiten para construir computadoras de entre US$ 100 y US$ 400 para acortar la brecha digital. Anoche se anunció con bombos y platillos que la organización sin fines de lucro Una Laptop por Niño (OLPC, por sus siglas en inglés), presidida por el mediático Nicholas Negroponte, aprobó la producción en masa de la notebook XO versión beta, es decir, de prueba ¿Será una buena noticia? Si Negroponte está atrás, hay que dudarlo.
Es que desde hace más de una década, Negroponte viene gastado toneladas de papel anunciando el fin del papel, una tecnología que, de no existir, habría que inventarla: se puede escribir en una hoja, darla vuelta, seguir escribiendo, se guarda fácilmente, es reutilizable y es inalámbrica.
Además de ser un pésimo pronosticador, Negroponte no es un hombre de palabra: hace unas semanas afirmó que lo peor que le pasa a su proyecto es que tiene a Intel diciendo mentiras por todo el mundo.
Bien, la semana pasada se asoció a Intel para un acuerdo de cooperación.
Esto no quiere decir que el proyecto de Intel sea mejor: hace menos de un mes, el principal ejecutivo argentino de la multinacional de los chips, Esteban Galuzzi, afirmaba: “la PC de Negroponte no anda para atrás ni para adelante”, mientras buscaba cerrar un trato con el Gobierno para asegurarse que el Ministerio de Educación le entregue 50 millones de pesos para fabricarle un millón de computadoras para distribuir en las escuelas ¿De qué se disfrazarán ahora?
AFRICANO: Acercando distancias
De cumplirse realmente con la propuesta one laptop for child (una computadora portátil por chico) sería la primera vez que la tecnología se masifica en beneficio de quienes no pueden alcanzarla. No es valido el debate simplista de pensar para qué hacerle llegar una computadora a un chico que se muere de hambre o no sabe leer ni escribir. Es un análisis sin sentido.
Sin embargo el debate que hay tiene que ve con los que realmente tienen las capacidades desarrolladas pero no los recursos económicos. En cuántos casos los medios han relevado alumnos de escuelas rurales o pertenecientes a familias carenciadas que deben esforzarse más del doble logrando incluso mejores calificaciones y desarrollo intelectual de quienes tienen todo a su servicio.
Incluso, este programa tiene como principal aporte ser una herramienta para dar los primeros pasos en la didáctica educacional: acaso alguien duda que una laptop con sus programas acordes no podrá ayudar a un grupo de alumnos mejorar o incentivar a los niños en la lectura y escritura. Más allá de los personajes o personalidades y marcas involucradas hay que detenerse en los objetivos y en las posibilidades reales de un verdadero aporte a países en desarrollo, antes llamados del tercer mundo.
Los polos educativos y económicos siguen distanciados y importante entender que este aporte, lejos de dar de comer, nos ofrece la caña de pescar.

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