lunes, 23 de julio de 2007

Demoras en Aeroparque


BARROS: Traslado ya
Qué lindo es tener Aeroparque cerca. Sólo se tardan 20 minutos para llegar desde el centro en auto, taxi u ómnibus y hacer el checkin. No me explico por qué en Nueva York o Londres hacen los aeropuertos tan lejos. Casi una hora hay que andar en tren para llegar a Heathrow, o en auto para acercarse a Manhattan.
Seguro que esto de tener el aeroparque cerca es un invento de la prensa argentina. Así pueden llegar rápido para cubrir la salida y la llegada del avión presidencial.
Lástima que de seguir así van a tener que llegar rápido para ver, casi como pasó anoche, cómo centenares de pasajeros queman los mostradores de las aerolíneas que operan en un aeropuerto desbordado; si es que no hay otro despiste tipo Lapa que esta vez si se estrelle contra la estación de servicio que hay en la cabecera de la pista como pasó en San Pablo con TAM o contra alguno de los edificios altos en sus cercanías que fueron exceptuados de la normas urbanas de construcción.
Es que a los periodistas argentinos no nos gustaría viajar en un tren que nos deje en Ezeiza u otra relocalización de Aeroparque para tener aterrizajes y despegues más seguros, con más pistas y más largas, y espacios para sentarse frente a los mostradores y no como ocurre ahora que tenemos cerca grandes pasillos para quedarnos parados porque los asientos son exclusivos para las salas de embarque.

AFRICANO: Echale la culpa al stress
Todos los médicos recetan algunos días de vacaciones y descanso cuando el stress ataca nuestras vidas. Pero el problema surge cuando el maldito stress no nos abanona ni siquiera en el mostrador del “chek in” cuando buscamos un descanso en otros destinos que no es el mismo que el laboral. Nadie puede negar que las estaciones aéreas de Buenos Aires tienen grandes problemas, pero la generación de más violencia y enfrentamiento con el personal de las compañías no es la solución, al menos eso quedó demostrado en los últimos tiempos.
La imprevisión operativa, donde el boom del turismo es el gran protagonista de esta historia, estuvo hasta hace poco tiempo disimulada por grandes noticias como la compra de Aerolíneas, la separación de Austral, la posible reestatización de la compañía, la aparición y desaparición de varias compañías, entre muchas otras noticias. Incluso, la principal compañía aérea de bandera argentina rediseñó los trajes de su personal y gran parte de su identidad marcaria, pero no de mejoó las prestaciones en los mostradores de atención.
Además, la privatización de algunss estaciones demostró que lo suyo era la estética, la cartelería adecuada y en algún sentido la búsqueda de eficiencia en algunos procesos que aun se sigue sin encontrar. La reciente crisis de los radares buscó culpar a los operadores de la torre de control, que lograron su merecido aumento salarial, y luego el traslado a manos civiles, que llevará, según los especialstas, al menos dos años en su efectivización.
Es interesante mencionar que muchas grandes ciudades del mundo conviven armoniosamente con dos aeropuertos (incluso mezclando vuelos nacionales e internacionales) y nadie plantea que el traslado o la unificación de las estaciones son las únicas opciones para solucionar los problemas operativos. Nueva York, Miami y Paris son algunos de los ejemplos. Tampoco surgieron allí ideas afiebradas de construir una aeroisla para dar solución a un problema de contaminación sonora y urbanizaciòn generando a la par un gran negocio innmobiliario. No lo olvidemos, cualquier posibilidad de relocalizar Aeroparque significa un negocio de tierras y metros cuadrados.

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